Un judío que había estado encerrado en el campo de concentración de Dachau volvió a visitarlo años después de su liberación, y mientras estaba allí una anciana del lugar le preguntó si había visto la capilla. Él se quedó pensativo un instante y preguntó: ¿qué capilla?. Y la anciana le respondió: "la que hicieron los pobres presos".
Él estaba seguro de que los presos no habían construido ninguna capilla mientras estuvo en el campo de concentración y hasta su liberación, sin embargo es cierto que allí estaba la capilla, como decía la anciana. Así que tenía que haber sido construida después de la liberación del campo. ¿Y quién estuvo allí preso después de la liberación del campo? Los SS. Los mismos SS que humillaron, torturaron y asesinaron impiadosamente a miles de seres humanos entre aquellos muros antes de la liberación del campo. Y para aquella anciana los SS eran los pobres presos.
Afortunadamente aquello ocurrió hace ya más de 50 años. En la actualidad Alemania ha superado aquellos días oscuros, y los superó precisamente enfrentándose directamente a lo que allí ocurrió. Me contó un alemán durante mi última estancia en Berlín que en Alemania se habían llegado a romper relaciones entre padres e hijos por este motivo. Una alemana afincada en España con la que salí hace años, cuyo abuelo había sido un ex-SS, no tenía ningún problema en reconocer que su abuelo había sido un hijo de puta -literalmente- y que lo único que sentía es que estuviera en paradero desconocido probablemente en algún país sudamericano desde el final de la Segunda GM.
La impresión que tengo de los alemanes con respecto al nazismo es que, al menos mayoritariamente, tienen bastante claro lo que ocurrió y que no se pueden poner ni mucho menos a la misma altura los nazis y todos los demás.
En España la cosa es diferente, por desgracia. Llevamos 72 años sin entender siquiera que no se pueden comparar ambos bandos, ni en fines, ni en medios, ni antes, ni durante, ni -por descontado- después de la guerra. Es la última baza de los fascistas "vale, admitimos que no eramos mejores... ¡eramos iguales!", y lo malo es que con tanta pereza cognitiva el discurso cala entre los Nifunifá que componen el grueso de la población, porque hacer esa concesión es la postura más cómoda, y la adoptar la postura cómoda es, por definición, lo que hacen los Nifunifá.
Lo de Garzón en este sentido es una iniciativa necesaria que debería haberse llevado a cabo hace décadas, como se ha hecho en Argentina, Chile, etc. pero de nuevo las concesiones realizadas a los franquista durante la transición lo han impedido. Está por ver si los esfuerzos de Garzón no dan al traste con la Ley de Amnistía, en cualquier caso iniciativas como esta son necesarias para ir destapando poco a poco una realidad que por comodidad o cobardía -o ambas cosas- sigue siendo negada por muchos españoles: los dos bandos NO FUERON IGUALES.
Comentarios
Garzón se inhibe
Otra forma de decirlo
http://blogs.publico.es/vergara/?p=968
¡¡¡DONAD MALDITOS!!!
"Todavía viven responsables de crímenes de la Guerra Civil"
"Todavía viven responsables de crímenes de la Guerra Civil"
¡¡¡DONAD MALDITOS!!!
Víctimas del franquismo piden a la Fiscalía del Estado que no re
Víctimas del franquismo piden a la Fiscalía del Estado que no recurra la decisión de Garzón
¡¡¡DONAD MALDITOS!!!
Muerieron en la cama....
Mi visión sobre el tema: abrir archivos, cunetas y contarle a la gente qué fue aquello y cómo paso, sin duda. Pero dedicarse ahora a juzgar a abueletes porque las barbaridades que cometieron hace 7 décadas es, IMHO, circo, especialmente porque los líderes (responsables intelectuales y/o morales según la terminología al uso) del golpe de estado llevan décadas criando malvas.
Es como juzgar al cabo que abría la espita por las barbaridades de Mathausen.
Si tan por la labor están, que empiecen con Fraga y con Martín Villa (contra este último no hay güevos).
Franco y Pinochet murieron en la cama. Esa fue su gran victoria, y paso en nuestros morros. El resto son brindis al sol y mucha gilipuertez por nuestra parte por tragarnos la pildora entera.
No sabemos cuales...
Penarles hoy sería absurdo y no creo que sea la intención de Garzón. El fin de hacer declarar a viejetes delante de un tribunal, si es que llega a hacerse, será si acaso para saber qué es lo que hicieron. Dónde, cómo, quién y contra quién. El por qué lo sabemos, y las consecuencias ya se han dado: lo que nos hace falta es conocer la causa definitiva de la desaparición de miles y miles de civiles y milicianos.
Es decir, Garzón en el auto ya ha reconocido cuál es el bando sublevado. Eso no quiere decir nada porque, sinceramente, puedo reconocer sublevaciones positivas desde mi punto de vista. Eso si, las sublevaciones que a mi me parecen más correctas son las de insurgentes populares, no las de pluto-autocratas autoritarios como este caso. Se que por la RAE una cosa es la otra, pero creo que se entiende a qué quiero referirme.
En todo caso, creo que para lo que servirá todo el teatrillo que está preparando Garzón será para mostrar que los sublevados del 36 aplicaron de forma generalizada una ideología de purga fascista, contraria al pueblo y a la sociedad, y constituyente de crímenes contra la humanidad. Pero, sobretodo, conseguirá explicarnos quiénes, cuándo, y dónde, algo necesario in extremis con miras a poder denunciar a falsos historiadores por falsear la historia con pruebas falsas y falsos testimonios.
De hecho, la actuación de un juez (ya me da igual cuál) en este tema es la mejor respuesta ante afirmaciones que defienden la actitud de sociopatas, violadores, pederastas, asesinos, y belicistas como fue Queipo de Llano
¿Y por qué? Porque hasta la Kruchev sacó a la luz la mayoría de los crímenes de Stalin, porque en Chile siguen los juicios, porque en la antigua Roma se juzgó a Cesar después de que le mataran, y después se juzgó a los que le mataron. Juzgar no es otra cosa mas que emitir juicios, y un juicio no es otra cosa que la narración oficial de sucesos que, al ser comparada con las normativas impuestas sobre o por la sociedad, hace emanar faltas, delitos o sobreseimientos.
Tienen miedo algunos de que por estas se juzgue a los republicanos que defendieron Madrid por las purgas de Paracuellos del Jarama o de Torrejón de Ardoz: eso no puede pasar porque ya está juzgado. Cuando lo de Pinochet, una asociación de victimas ya denunció a Carrillo, al PCE, al PSOE, a la Comunidad de Madrid y al Estado español por aquellas ejecuciones sumarias de presos fascistas (entre los cuales la mayoría se habían detenido, según tengo entendido, entre los miembros de la "quinta columna" que actuaba clandestinamente en las azoteas de Madrid con rifles de francotirador, es decir, la mayoría eran culpables de delitos de sangre). Garzón dijo entonces que aquella denuncia suponía un abuso del derecho y una extralimitación del poder de jurisdicción de los juzgados españoles además de juzgar dos veces la misma cosa porque el régimen franquista ya había emitido su sentencia sobre aquello en la Causa General franquista, la cual había quedado anulada por la ley de amnistía y no tiene aplicación tras el gobierno de Suarez. Definitivamente, sabe de sobra Garzón que se deben emitir juicios por los sucesos causados por los franquistas, porque nunca se ha hecho, y sabe también que no puede hacer lo mismo por los sucesos causados por los republicanos, en primer lugar porque eso si se hizo, y en segundo lugar porque los sucesos causados por los republicanos tienen su causa inicial en la sublevación de los franquistas y, además, se enmarcan únicamente dentro de un periodo de guerra y por lo tanto son parte de la jurisdicción de consejos de guerra.
Hoy, está claro que lo que se juzgan son las barbaridades del bando nacional, y está claro que el juez tiene muy en cuenta que los dos bandos no fueron iguales. Ahora le toca demostrarlo y hacer que así conste mediante su jurisdicción. Lo que quiere Garzón es que quede constancia judicial de las diferencias entre las barbaries de unos, basadas en delitos de guerra puntuales, exagerados y encumbrados como el peor de los males por el franquismo, y las barbaridades de otros, basadas en un crimen contra la humanidad continuado durante 15 años (desde 1936 hasta 1951), que se extralimita de la jurisdicción de los consejos de guerra porque se alarga hasta 12 años después de acabado el conflicto bélico (aunque no el guerrillero), y que nunca han sido juzgados por ningún tipo de tribunal ni causa judicial o siquiera formal.
Garzón ya ha afirmado con sus edictos que los dos bandos no fueron iguales. Ahora le toca demostrarlo, no sin antes pasar por encontrar a las víctimas en los terraplenes como el de Viznar. Allí estuve una vez de pequeño, encima de la fosa de Lorca, flipando, 70 años después, porque en aquel bosque aislado se hubiera ejecutado, en una macabra matanza, a uno de los poetas más representativos de la cultura hispáno-americana, y sobretodo flipando porque nadie le hubiera sacado de allí, aunque fuese para cremar su cuerpo.
Después, que esas verdades judiciales sirvan de algo es cosa nuestra... Solo te diré que conversando con mi hermano el otro día "me acusaba" de ir por ahí con Marx en una camiseta o con hoces y martillos. Mi abuela paterna, antes de morir, me pidió varias veces que no llevara una cámiseta con la bandera de la republica. También lo hizo un profesor de historia en el instituto. No es el miedo: es el rubor, la coacción perpetua de cuarenta años continuados de demonización de puntos de vista distintos del oficial, los que piden con clamor que cambiemos nuestra forma de transmitir ideas, nuestros símbolos, tan vacuos como signiticantes para la sociedad. Pero, como dijera el argentino, hay verdades tan evidentes, tan incorporadas al conocimiento de los pueblos que ya es inútil discutirlas. Yo no puedo discutir que soy marxista, igual que no puedo discutir que soy republicano o ciudadano español. Lo que hay que discutir son las mentiras: ser marxista no es ser el diablo, y, mucho más: ni siquiera significa recurrir a Marx para explicarlo todo porque, simplemente, eso va en contra del marxismo (que por otra parte podría llamarse como a cualquiera le de la gana, pero es una verdad indiscutible y evidente que, en el conocimiento de los pueblos, el desarrollo ideológico que sigue al impulso de Marx, aun sin ser de Marx, es llamado marxismo).
Los actuales pasos de Garzón facilitan la lucha contra las mentiras y la de la verdad: que si bien todas las personas somos iguales en derechos y libertades, los dos bandos no fueron iguales. Que si bien los dos bandos lucharon entre ellos, uno de los bandos invadió España mientras el otro la defendía. Que si bien los dos bandos impusieron condiciones, solo uno de ellos lo hizo con la legitimidad institucional de la democracia popular. Que si bien los dos bandos cometieron barbaridades, las de uno fueron puntuales y las del otro fueron generales. Y, aunque las cifras sean frivolas, que si uno de los bandos reconoció matar a 5000 presos, el otro hizo desaparecer a más de 100.000 personas de las que oficialmente nunca se ha vuelto a saber nada. Es decir, que mientras un bando atacó a las instituciones, invadió españa con un ejercito extranjero, impuso condiciones autoritarias, desestabilizadoras y criminales, cometió infinitas barbaridades sociopatas de forma continuada antes y después de la guerra, bombardeó pueblos acribillando civiles, e hizo desaparecer a más de 100.000 personas, el otro bando defendió la legalidad republicana, legitimando la democracia popular, cometiendo barbaridades de las que se derivaron responsabilidades y las cuales se finiquitaron en cuanto fue posible en la práctica, asesinó a 5000 presos fascistas (que digo 5000 tirando para las cifras de Cesar Vidal, porque otros historiadores hablan de entre 400 y 1020), y finalmente rindió la lucha armada tras sufrir sucesivos golpes de Estado de sublevados. La cuestión debe ser comparativa si hablamos de los delitos de unos y de otros. Ahora bien, el que diga que los dos bandos fueron iguales se está equirapando a Franco cada vez que se salta un STOP: todos cometemos faltas y delitos. Lo que nos distingue a unos de otros es cuánto nos extralimitamos de las normas sociales. El bando nacional no solo se saltó todas por alto sino que se degeneró absolutamente hacia el más delictivo de los crimenes organizados.
Por cierto, acabo de ver que la web del Ayuntamiento de Viznar ha sido crackeada (no creo que dure mucho así, pero oye... noticias son noticias).
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Manuko. Ya que tal, visita mi bitácora, Instigado@Net/bitácora.
Si no cierras tu red WiFi, te doy las gracias. Si la cierras, la usaré sin dartelas...
Y Hitler se suicidó...
...pero a pesar de todo los alemanes tuvieron sus juicios de Nuremberg. Y Pinochet se libró, precisamente, porque murió durante el proceso. Pero fue procesado, y tras él siguieron unos cuantos de sus lacayos.
Retornando a España, no creo que Garzón vaya a perder el tiempo juzgando a cualquiera: queda mucho hijoputa vivo todavía responsable de docenas de asesinatos sistemáticos, y llevarlos ante la justicia me parece una de las mejores maneras de contarle a la gente qué fue aquello y cómo pasó, sin duda.
¡¡¡DONAD MALDITOS!!!